PMV es parte fundamental del método Lean Startup:

La actividad principal en Lean Startup es convertir ideas en productos, medir cómo responden los consumidores y aprender cuándo pivotar o perseverar. Todos los productos (en este enfoque) deberían orientarse a acelerar este circuito de feedback. Con esto en mente podríamos definir el Producto Mínimo Viable como:

– El producto más rápido que puedas construir.

– Para llevarlo a los clientes rápidamente.

– Para que puedas observar y medir los resultados.

– Y para hacer de tus productos algo que los clientes quieran, necesiten y deseen comprar.

Debemos también diferenciar PMV de prototipo:

Cada uno responde a una pregunta:

Prototipo: ¿puedo construirlo?. Es decir, cómo consigo hacer una representación visual o real del servicio o producto que quiero lanzar al mercado.

PMV: ¿me lo comprarían?. A través de iteración con early adopters, la función es aprender de su feedback.