Leía ayer en Expansión este interesante artículo de Tino Fernández con párrafos tan atinados como estos:

“Tu jefe… Si piensas en líneas rojas que no conviene traspasar, muchas de ellas se refieren a quien te manda, que es también quien te juzga y te valora. Gestionar esa relación profesional (y también la personal) es una de las primeras lecciones que debes aprender para no tener que “irte” de tu superior.”

“hay cuestiones básicas, como evitar ser demasiado transparente acerca de lo que haces durante tu tiempo libre; o ser muy prudente con lo que pones en Facebook o en Twitter… Criticar al jefe o a la empresa es un error garrafal. De insultar, ni hablamos.”

“Tampoco resulta demasiado inteligente decirle a tu superior que estás buscando trabajo”

“Quedarse a gusto y desahogarse puede no ser sensato. El vómito tóxico nunca es rentable

“Y no esperes que la satisfacción en el trabajo dependa exclusivamente de la empresa en la que estás. Es una tarea de cada uno que ha de trasladarse al entorno de trabajo. El puesto ideal no existe, y tampoco la empresa perfecta. La frustración llega si te obsesionas por vivir en un paraíso profesional irreal.”

Evita ser uno de esos pesimistas que lo ven todo mal y no cometas el error de interpretar siempre lo peor, o ser de la clase de profesionales que crean más conflictos de los que son capaces de resolver.”

Hoy ser uno mismo es un requisito. Tendencias como el mindfulness prueban la necesidad de encontrarse bien con uno mismo para ser feliz en el trabajo. Debes ser auténtico, pero sin gritarlo a los cuatro vientos.”

Nunca te vendas por encima de tus posibilidades. No digas lo que no eres. No se trata de decir a tu jefe y a los demás lo grande que eres, sino de mostrarlo sin ningún reparo. Decir la verdad te llevará a ganarte la confianza y el respeto de quien te manda y eso ayuda a que construyas una reputación sólida.”

Reinvéntate y añade valor sin creerte insustituible.”

“Las organizaciones deben entender que es necesario que haya profesionales que sean influencers y que tomen decisiones importantes siendo invisibles. Las empresas han de aprender a motivar y reconocer a este tipo de profesionales, porque si no lo hacen, éstos terminarán yéndose.”

“Hablando de invisibilidad, es preferible que pases inadvertido a que utilices tu marca personal de forma desastrosa… Además, ten en cuenta lo que te juegas si decides ofrecer una imagen que crees adecuada pero que nada tiene que ver con tu vida real y con tu verdad profesional.”

“La disponibilidad de 24 horas y la injerencia de las compañías en nuestra esfera privada va en aumento, pero atender a estas demandas es una decisión personal…pero debes recordar que en el nuevo escenario laboral, que implica exigencias de tiempo y dedicación nunca vistas, tendrás que desarrollar una gestión específica…Piensa más bien en la integración.”

Leer artículo